¿Eres de ciencias o de letras?
Por qué explicar con palabras claras un modelo o un cálculo actuarial es tan importante como el cálculo mismo, y qué tiene que ver esto con el ASOP N.º 41.
Una falsa disociación
"¿Eres de ciencias o de letras?" Así rezaba el asunto del correo electrónico que recibí esta mañana, justo cuando desde hace días venía dándome vueltas esa idea de aparente (y falsa) disociación, pero en mi cabeza no encontraba un título apropiado para sentarme a escribir.
Comencemos porque soy una Actuaria resultado de padres licenciados en Ciencias de la Educación y Letras. Ya de muy chica, y para mantenerme entretenida, mi madre me daba un lápiz negro para que revisara la ortografía de los exámenes universitarios que ella luego debía corregir. "Si no lo sabés explicar es porque no lo entendés", me decía mi papá, y que se piensa con palabras es una realidad irrefutable con la que me insistieron durante mi formación pedagógica.
Entonces ¿eres de ciencias o de letras?
Explicar es la mejor forma de entender
¿Cuántos de nosotros le hemos encontrado el error metodológico al recién hecho modelo o planilla de cálculo cuando tuvimos que sentarnos a relatar el procedimiento seguido? Es un ejercicio que por falta de tiempo en ocasiones pasamos por alto y que, además de convertir nuestro trabajo en un ejercicio replicable, nos obliga a repensar y analizar lo hecho al vernos obligados a explicar paso a paso nuestra lógica. Ahí, justo en ese punto, es donde vamos a identificar con claridad que algo no nos suena bien o nos hace ruido y podremos volver sobre nuestros pasos para corregirlo.
Mi manía de ser obsesiva tanto con los números como con las letras se vio justificada cuando supe de la existencia del Actuarial Standards of Practice (ASOP) N.º 41, sobre comunicación actuarial, cuya lectura recomiendo enfáticamente. Tan importante como analizar un negocio o hacer un buen modelo es el poder transmitir con claridad su resultado, pues de otro modo no lograremos convencer o demostrar nuestro punto.
Conocer al auditorio
Y vaya si es importante conocer el perfil de nuestro auditorio, pues podemos aprender que dividir por infinito da cero "porque así me lo enseñaron en clase y no tengo muy claro el por qué", o como se los he transmitido a mis hijos cuando chicos: "Si tengo una manzana y la comparto entre vos y tus hermanos es una cosa, pero si vienen todos tus compañeros de clase, y los de tus hermanos, y todo el colegio, y siguen apareciendo chicos a pedirme algo de esa manzana que debo repartir entre todos, entonces al final ¿cuánto le queda a cada uno?", "pues nada", responderán con una lógica impecable.
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